Las dos caras de Juan Ramón Jiménez con Azorín

Hubo un día en que Juan Ramón Jiménez propuso a Azorín para el premio Nobel de Literatura. Y lo hizo con estas palabras:

“Dejen por ahora ese recuerdo de la revista a mis 50 años de ilusión. No se cumplirán, en todo caso, hasta diciembre. Menéndez Pidal, Azorín, Baroja, son más viejos que yo; Ortega, aunque él se quita años, tiene mi edad, como Pérez de Ayala. El premio Nobel debe pedirse para Menéndez Pidal, Ortega o Azorín”.

Así lo recoge el investigador Alfonso Alegre en su libro Juan Ramón Jiménez, 1956. Crónica de un premio Nobel al descubrir una epístola inédita del poeta y escritor.

Sin embargo, Juan Ramón Jiménez vuelve a desvelarnos sus dos caras, su verdadero yo, con las cartas  recientemente publicadas por la Residencia de Estudiantes en su Correspondencia II. Porque en ellas Juan Ramón Jiménez arremete contra la Generación del 98 y, además, vierte duras críticas contra Azorín, Gómez de la Serna o Pérez de Ayala, entre otros.

Le dice a Azorín en el encabezamiento de una misiva:

“Da verdadera pena ver cómo desteje usted su obra y su nombre. Porque con sus necedades de estos últimos tiempos no consigue sino echar antipatía, desdén y asco sobre lo mejor de su vida antigua”.

Y escribe a Eugenio d’Ors:

“Qué vergüenza repetida los artículos tontos de Azorín y los tomos vacíos de Ors: facilidad, repetición, amaño”.

Y sobre la Generación del 98, tampoco se corta:

“Dejemos eso para los viejos del todo, para los académicos ya sentados en su poltrona eterna, para los laureados en seco, para esos tontos caídos, en suma, de esas jeneraciones del 98 y siguiente, a ninguna de las cuales (…) tengo el mal gusto de pertenecer”.


FOTO: COLECCIÓN “AMIGOS DE AZORÍN”. AUTOR: ÁLVARO CEBREIRO

Author: JuanjoPaya

Share This Post On

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *