Anecdotario de Azorín (sobre el cine)

 

Azorín, entre 1952 y 1954, aseguró haber visto 600 películas. “Frecuento cines populares”, decía. “Los de lujo no los conozco. Cines de sesión doble. He visto en tres años más de 600 películas; algunas, deliberadamente o por las circunstancias, las he visto dos, tres o más veces”.

Más tarde la pasión cinéfila de Azorín decayó un poco, en parte porque un día de hielos, yendo el maestro precisamente al cine, resbaló y casi se parte en dos. Por el terrible tropezón, Azorín salió en todos los periódicos, metido en cama, demacrado y quebradizo.

Azorín volvió a salir en los periódicos cuando un amigo suyo, Pérez Ferrero, quien en ocasiones le acompañaba al cine, promovió entre los propietarios de salas de exhibición la iniciativa para que el maestro tuviera siempre una butaca disponible y gratuita. Y se la dieron, por lo que Azorín no tenía que hacer el trámite de la cola.

Como escribe Andrés Trapiello, “Azorín jamás se durmió en un cine, ni se salió de una película, ni comió cacahuetes, ni cometió actos impuros. Baroja jamás pudo entender esa manía de su amigo, no la de cometer actos impuros, sino la de ir cada día al cine. Pero iba, y lo miraba todo con gran circunspección  y suspendimiento. Azorín fue un espectador curioso”.

Se conoce también poco que Azorín fue quien acuñó el término de “séptimo arte”, cuando aludimos al cine. Y también es muy famoso el retrato del maestro con Sara Montiel, cuando la actriz visitó al escritor.

Author: JuanjoPaya

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1 Comment

  1. Su admiración por el cine llegó al punto de afirmar: “dicen que el cine es el séptimo arte; yo digo, sin empacho, que es el primero”.

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