La alicantina Natalia Braceli, en “una de lesbianas”

La webserie lésbica Dos y dos son cinco, con la actriz alicantina Natalia Braceli en el reparto, rebasa con éxito las 100.000 visualizaciones en Internet. El formato, con bajos costes y en la red, les permite seleccionar su propia audiencia.

Publicado en Información el 13 de enero del 2014.

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Las webseries se abren camino en Internet, y aprovechan lo que otros medios como la televisión o el cine ven como un sueño casi imposible: elegir a su audiencia. Así, por sus bajos costes de producción, y su fácil y gratuita visualización en la red, las webseries se han convertido en productos a la carta, que buscan fidelizar (y sobre todo enganchar, encandilar) a una audiencia con guiones hechos a medida, hasta alcanzar el éxito.

Un ejemplo de este fenómeno es la webserie lésbica Dos y dos son cinco, una comedia con sus historias, bromas, juegos y mundos particulares, y que ya ha rebasado las 100.000 visualizaciones en su canal de Youtube. ¿El éxito? Un contenido diferente, no exento de calidad, para una audiencia específica que no encuentra en el mercado tradicional su espacio.

La actriz alicantina Natalia Braceli (y que actualmente trabaja en El chico de la última fila, de Juan Mayorga, y que ya representó en Alicante pero que ahora se mueve entre Madrid y Barcelona) forma parte del reparto de Dos y dos son cinco. Una experiencia de la que se muestra especialmente feliz, como del temprano éxito de la webserie: «A mí me gustó muchísimo el guión, y a la primera lectura ya vi que se podía hacer perfectamente para la tele. Ahora las series online están en auge, y creo que este tipo de contenidos pueden ganarse un hueco en una televisión donde ahora solo prima la típica serie de época», apunta Braceli, quien cree que parte del éxito de Dos y dos son cinco se debe a sus guiños de humor, «un poco en el sentido de Las chicas de oro».

«Hoy en día todos tenemos igualdad, gais, lesbianas o heteros. Todos estamos en el mismo puesto, pero en la medida de lo posible hay que abrirse a otras posibilidades», explica Braceli, quien cree que este tipo de contenidos especializados tienen su público, y en el éxito de Dos y dos son cinco (bajo dirección de Isabel Coll) está la evidencia. «También se estrenó el capítulo piloto en un Festival de Tenerife y otra vez en Madrid, donde tuvimos que proyectarla muchas veces», recuerda la actriz alicantina, quien ya trabajó en otra relevante webserie en España, Con pelos en la lengua.

¿Y cine o teatro, con qué se queda? «A mí me apasiona el teatro, pero la cámara es otra cosa, otra técnica, donde hay que ser mucho más meticuloso, hay que trabajar con mucho más control, y es otro tipo de concentración. En el teatro, se vive en otra ilusión, y eres más libre», afirma, ante un año cargo de trabajo en el panorama teatral, a la vez que se ocupa de su tesis doctoral.

«Siempre quise ser actriz, y de pequeña, cuando hacíamos danza, me ponía delante de un espejo disfrazada y me pasaba horas. Mi manera de darle alegría al mundo fue siempre sobre un escenario, por eso dejé la carrera y me puse a estudiar Arte Dramático. Porque no podía expresar con números lo que sentía y siento», explica Braceli, a punto de iniciar temporada con El chico de la última fila.

Author: JuanjoPaya

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