Un tesoro de Just Sansalvador al descubierto

Cocentaina recupera y estrena con un concierto una partitura y manuscrito original del músico Just Sansalvador, referente del folclore valenciano. La pieza, de 1927, fue localizada por el profesor Joan Borja en los archivos del Gil-Albert

Publicado el 15 de noviembre del 2015

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Un ejemplo de recuperación y conservación del patrimonio histórico de Cocentaina y la provincia es en lo que se ha convertido el reciente hallazgo del profesor de la Universidad de Alicante Joan Borja cuando estudiaba y escudriñaba en el archivo del Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert pues allí, entre estos fondos, descubrió una partitura y manuscrito original del músico contestano Just Sansalvador, referente del folclore valenciano.

La obra datada en 1927 y titulada Quatre cançons inèdites (armonizadas para un coro mixto de seis voces), lejos de quedar en una anécdota cultural, será estrenada el próximo 22 de noviembre en un concierto en Cocentaina con el coro que precisamente lleva el nombre del compositor alicantino Just Sansalvador. Un ejemplo de recuperación y conservación del patrimonio histórico de Cocentaina y provincia, decíamos, que viene a representar además un trabajo pionero y avanzado en el cancionero valenciano y de la comarca de El Comtat, así como del significado de nuestra cultura popular.

«Just Sansalvador es un folclorista de primer orden que está entre los principales músicos y recopiladores del cancionero valenciano. Además, esta misma obra de Quatre cançons inèdites representa una potenciación del folclore y la cultura popular como un filo para la creatividad artística puesto que, en ella, Just Sansalvador recrea y se inspira en el cancionero valenciano que estudió en toda la comarca y en su pueblo, Cocentaina, cuando nadie antes lo hizo en los años de 1920», explica Joan Borja, quien tampoco sabe a ciencia cierta cómo acabó este original, este tesoro ahora al descubierto en los fondos del Gil-Albert.

«La única hipótesis que encuentro es que fue presentada por el autor hace muchos años para una posible edición que no se llegó a materializar», agrega.

Just Sansalvador i Cortès (Cocentaina, 1900-Algeciras, 1980) se formó musical e intelectualmente en Barcelona. Y desde allí se mueven sus principales inquietudes cuando se alista voluntariamente a la iniciativa de «l’Obra del Cançoner Popular de Catalunya» y, aprovechando las vacaciones, viaja hasta sus orígenes, su tierra de Cocentaina y de El Comtat, para recopilar letras, canciones, músicas e historias junto a su hermano Joaquim. Varios de estos trabajos fueron premiados, hasta que en 1925 obtiene por oposición la plaza de músico mayor militar, ocupando distintas plazas, hasta que acabó en la de Algeciras, donde se casó, formó una familia y falleció. También se dedicó a la enseñanza y composición, tal y como se evidencia en Quatre cançons inèdites, entre más de un centenar de obras de música para corales, marchas militares y religiosas, entre otras muchas.

«Fue también Just Sansalvador un avanzado en la lingüística del valenciano cuando observas las letras mecanografiadas de las canciones y ves que se adelanta a las normas de Castellón de 1932 cuando se alcanza un consenso y se aúnan las normas del valenciano», remarca Joan Borja, actual director de Publicaciones del IAC Juan Gil-Albert, quien reivindica la calidad del legado y obra musical de Sansalvador, que recreó la cultura popular de igual modo que otros directores como Óscar Esplá.

De la Abadía de Montserrat a músico militar en Algeciras

El Centre d’Estudis Contestans fue pionero en el rescate de la memoria de Just Sansalvador cuando acude a los archivos microfilmados de «l’Obra del Cançoner Popular de Catalunya» en la Abadía de Montserrat en 1996. Así es como arranca esta historia de reconstrucción cultural, la de un músico alicantino que terminó su carrera como director de la banda militar en Algeciras, y que desembocó en la publicación de dos obras (Cançons de Cocentaina I y II) que recogen algunas de estas partituras sobre nuestras raíces patrimoniales y culturales con letras como estas: «Jo voldria que el dimoni/ s’emportara els dinés/ que en este món, ja està vist/ que menja qui no fa res/ Ai si mos sent, si mos sent, si mos sent!».

Author: JuanjoPaya

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