Rodolfo Llopis: pacifista y ecologista
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Rodolfo Llopis: pacifista y ecologista

La profesora Adelina Sirvent, autora de la primera y única tesis  doctoral en España sobre Rodolfo Llopis, donde aborda aspectos hasta ahora  desconocidos del docente alicantino, publica nuevo libro con prólogo  de José Bono y ultima otro sobre su ideario pedagógico. FOTO: HÉCTOR FUENTES

Publicado en Información el 18 de mayo del 2015

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Adelina Sirvent es la autora de la primera y única tesis doctoral hasta ahora realizada en España sobre el distinguido político y pedagogo alicantino Rodolfo Llopis. Un trabajo de investigación que le llevó casi 14 años de dedicación, y que ahora está desembocando en una línea de publicaciones especialmente interesantes que ahondan en el perfil de Rodolfo Llopis, asombrosamente desconocido hoy para la gran mayoría del público pese a su inmensa contribución en la educación española.

De este modo, Sirvent ha publicado recientemente Rodolfo Llopis y el PSOE en el exilio (Uno editorial), con prólogo de José Bono, expresidente del Congreso de los Diputados. Aunque ahí no queda todo ya que Sirvent ultima nuevo libro, que llevará por título El ideario pedagógico de Rodolfo Llopis (IAC Juan Gil-Albert), que viene a sumarse a un año especialmente prolífico en lo que se refiere a estudios y proyectos sobre el pedagogo alicantino, con un documental en marcha (con guión y dirección de Francesc Picó) y el reciente homenaje que le brindó Toulouse al bautizar una calle con su nombre.

Respecto a El ideario pedagógico de Rodolfo Llopis, Sirvent analiza dos aspectos especialmente relevantes en la biografía del que fuera secretario general del PSOE y presidente de UGT, hasta ahora prácticamente desconocidos, como son su carácter pacifista y ecologista, y que fueron igualmente fundamentales para Llopis en su renovación del anquilosado sistema docente español al que se enfrentó.

De este modo, según apunta Sirvent, «Llopis intentó siempre educar desde la paz, ya que él estuvo muy afectado por las consecuencias de la I Guerra Mundial. En varios de sus escritos se puede ver todo esto, era un pacifista por naturaleza, y lo intenta transmitir a sus alumnos. Quería que tuvieran un espíritu pacifista, pero también crítico, en un mundo donde hay que luchar para que la gente tenga justicia y libertad, porque sin eso no puede haber paz. Además, era plenamente consciente de la necesidad de internalizar España, de crear lazos afectivos con otras naciones para saber respetarnos con otros pueblos».

Por su parte, Rodolfo Llopis fue un profesor también volcado en la defensa del medio ambiente, preocupado por inculcar estos valores ecologistas y de amor por la naturaleza en sus alumnos. El alicantino, que impartía clases como profesor de Geografía en Cuenca, organizaba salidas al campo y parques donde enseñaba a sus alumnos a investigar, e incluso motivó distintas iniciativas para la protección del patrimonio de esta ciudad en su pasión por el arte y la arquitectura.

«Todos estos pilares de la educación con la paz, la igualdad, el ecologismo o el arte, que se recogen en las leyes educativas de 1991, son plasmadas por primera vez en la II República por Rodolfo Llopis, quien los utiliza de forma natural en las aulas. Son los elementos transversales que ahora le damos una gran importancia en los colegios, y que cuando ningún programa oficial los atendía, fue Llopis quien los incluyó», señala Adelina Sirvent, quien asegura que fue Llopis el autor de la primera guía turística de España, que apareció publicada con prólogo de Pío Baroja.

Para Sirvent, Rodolfo Llopis es un intelectual increíblemente anónimo que revolucionó el sistema educativo desde que asumiera la dirección general de Enseñanza en el Gobierno de la II República. Un pedagogo de la escuela nueva, que absorbía y permanecía atento a los avances de esta misma materia en Europa, deseoso de introducirlos en España, que bebía además de las fuentes de la Institución Libre de Enseñanza.

«Fue artífice, y ahí se notan especialmente sus cambios, en la escuela primaria. Se afanó por mejorarla y para que la educación se extendiera a todas las clases sociales. Su política socialista es la de que todos los españoles tengan la opción de la enseñanza primaria y se crean así muchas aulas en las partidas rurales, olvidadas en el régimen anterior. Y, por otro lado, se interesa no solo por crear escuelas para erradicar en analfabetismo, sino que emprende una profunda reforma de las escuelas intermedias para que los docentes salieran lo mejor preparados. Y así, se organizan cursos de formación para maestros que habían terminado la carrera. Se eliminaron las oposiciones y se impartían cursos con los mejores pedagogos. Había un compromiso con la educación de calidad», afirma Sirvent.

Llopis (nacido en Callosa d’en Sarrià en 1895, y fallecido en Albi, 1983) es una pieza clave para la compresión de nuestra reciente historia, que también la francesa y por ende la europea, y que con mayor significado ha contribuido en la educación española en los últimos 100 años. Y, junto a su aportación fundamental para la definición de los artículos sobre la educación en la Constitución republicana, cabe recordar su importante participación en la evacuación de exiliados al término de la Guerra Civil de las comitivas socialistas de Alicante y Valencia a Orán, al estar en contacto con los colectivos y federaciones sindicales francesas que inyectaban los fondos necesarios. Maestro de maestros, Rodolfo Llopis fue elegido diputado por Madrid y Alicante, y se codeó con las más altas instancias del Gobierno en España y Francia.

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Rodolfo Llopis: Maestro de maestros
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Rodolfo Llopis: Maestro de maestros

La Fundación Indalecio Prieto publica un libro en el que reivindica la memoria del político y pedagogo alicantino Rodolfo Llopis, presidente del Gobierno de la República española y secretario general del PSOE y de UGT en el exilio durante casi 30 años

Publicado en Información el 16 de noviembre del 2014

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Rodolfo Llopis, pedagogo y político, libro de reciente publicación bajo el sello de la Fundación Indalecio Prieto, viene a reconocer, recordar y rescatar la memoria y legado del dirigente político alicantino que, con mayor significado, ha contribuido en la educación española de los últimos 100 años.

Con investigaciones y artículos de los profesores Bruno Vargas Azemat y Alfredo Liébana; Beatriz García (Fundación Pablo Iglesias); y Alonso J. Puerta (presidente de la Fundación Indalecio Prieto), esta publicación aborda distintos aspectos de Rodolfo Llopis como su activa colaboración con la prensa de la época para la divulgación pedagógica; su papel decisivo en la eliminación del analfabetismo y su aportación fundamental para la definición de los artículos sobre la educación en la Constitución republicana; sus relaciones y amistades con las altas instancias del Gobierno, como Indalecio Prieto, Largo Caballero, Manuel Azaña, Negrín o los ministros Fernando de los Ríos y Marcelino Domingo (con los que trabajó cuando asumió la dirección General de Educación); su importante participación en la evacuación de exiliados al término de la Guerra Civil de las comitivas socialistas de Alicante y Valencia a Orán, al estar en contacto con los colectivos y federaciones sindicales francesas que inyectaban los fondos necesarios; y, por supuesto, la coordinación y gestión política cuando es designado presidente del Gobierno de la República española y secretario general del PSOE y UGT en el exilio durante casi 30 años.

«Él tenía la absoluta convicción de qué necesitaba el país, y era además un hombre muy práctico cuando otros apuntaban a la teoría. No consiguió una solución total, pero sí un avance importantísimo sobre una idea: la educación es una herramienta de construcción de ciudadanía», señala el investigador y profesor Alfredo Liébana, autor de uno de los artículos que integran este libro.

«Fue una persona capaz de organizar y liderar un gremio tan difícil como el de las escuelas, e hizo un trabajo extraordinario porque se rodeó con gente que había estado en Europa y tenía claro por dónde llevar a España: de hecho, España se pareció más a Europa por su trabajo que en cualquier otro momento», agrega.

Rodolfo Llopis, maestro de maestros, fue elegido diputado por Madrid y Alicante (por entonces, se podía optar a más de una circunscripción) en 1931, 1933 y 1936, aunque finalmente renunció a la capital para mantenerse ligado a su ciudad y provincia natal. Decisión que, en absoluto, no le impidió codearse con los dirigentes del Gobierno y los primeros puestos políticos de relevancia, al tiempo que trabajaba con los colectivos y federaciones más cercanas.

«Cuando llegó a la dirección General de Educación, tenía un amplio conocimiento de lo que se había hecho en otros países por una beca de estudios en Francia, con la que estuvo dos años. Por eso, para él, fue muy fácil hacer en poco tiempo lo que había funcionado en otros países, tanto en la construcción de escuelas como en las reformas del magisterio», apunta Liébana, quien destaca además su colaboración en los periódicos como articulista y periodista: «Ayudó en traducciones y mediaciones para que pedagogos de habla francesa publicaran en España».

En 1947, Llopis fue nombrado presidente del Gobierno de la República en el exilio, «porque era en quien más confianza tenían, y porque había trabajado con Fernando de los Ríos, Indalecio Prieto y Largo Caballero, los tres grandes líderes del socialismo, siendo su mano derecha. Y se enfrentó a Negrín, aunque formó parte de su grupo parlamentario».

Pese a su amplia trayectoria en el mantenimiento de la democracia como secretario general del PSOE y presidente de UGT en el exilio en Francia, en coordinación además con otros centros y grupos españoles como el de Mexico, además de todo lo hasta aquí anotado, Rodolfo Llopis continúa siendo hoy un dirigente político y pedagogo apenas reconocido.

«Cuando estamos en una situación de confusión política como la actual, no está de más comprender lo que ha costado hacer cada una de las cosas que tenemos a nuestro alrededor. Porque muchas veces no somos conscientes de las cosas que hay por el camino, como Llopis, porque los dirigentes comunistas tuvieron un homenaje en el proceso constituyente y Rodolfo Llopis, en cambio, estuvo totalmente alejado de aquello y fue injusto», concluye Alfredo Liébana.

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Ciclo en Novelda: 75 años del final de la Guerra Civil
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Ciclo en Novelda: 75 años del final de la Guerra Civil

La Casa-Museo Modernista de Novelda acogió un ciclo de conferencias que aborda el estudio del conflicto bélico

Publicado en Información el 18 de marzo del 2014

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La España de la Guerra Civil es la de dos hombres que, como en el Duelo a garrotazos de Goya, se matan a golpes a sangre fría, apenas sin movilidad, y con el barro hasta las rodillas. Son las «dos Españas» que cantaba Machado en unos tristes y brutales acontecimientos que, 75 años después de su final, conviene retomarlos en un marco de reflexión y conocimientos para así saber quiénes somos, dónde vamos y qué ha pasado en todo este tiempo.

De este modo, ante tal efeméride, la Fundación Caja Mediterráneo ha organizado, en colaboración con el departamento de Humanidades Contemporáneas de la Universidad de Alicante (UA), un ciclo de conferencias en la Casa-Museo Modernista de Novelda que, desde el 25 de marzo hasta el 15 de abril, incluirá siete ponencias que abordarán el estudio de la contienda desde una perspectiva nacional, provincial y local.

El seminario, dirigido por el historiador alicantino Antonio J. Piqueres Díez, contará con referentes absolutos en este campo de estudio como Miguel Ors (profesor de Historia del Periodismo en la Universidad Miguel Hernández de Elche); Glicerio Sánchez (catedrático de Historia Contemporánea de la UA); Carlos Barciela (catedrático de Historia e Instituciones Económicas de la UA); Mónica Moreno (profesora titular de Historia Contemporánea de la UA) o el también experto e investigador Francisco Moreno Sáez, quienes ahondarán en aspectos tan diversos como el papel de la mujer, la iglesia, la prensa, la economía o la represión en guerra y posguerra.

Además, María Isabel Brenes Sánchez, expresidenta de la Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica, explicará el largo y espinoso proceso que se ha llevado a cabo hasta la actualidad para recuperar el cuerpo del poeta Federico García Lorca. Y, por su parte, el historiador Víctor Sánchez moderará la única mesa redonda del ciclo,Testimonios de la Guerra Civil en Novelda, sesión en la que intervendrán José Luis Pellín, Director del Archivo Histórico de Novelda; y Daniel Monzó, uno de 16 niños noveldenses que se vieron obligados a refugiarse en la URSS en 1936.

Cabe añadir en este sentido que José Luis Pellín será el comisario de la exposición Refugios y Guerra Civil en los documentos del Archivo Histórico de Novelda, en el que los asistentes podrán observar por vez primera los planos de los refugios construidos en Novelda durante la guerra, y muchos otros documentos inéditos depositados en el Archivo Histórico de la ciudad.

Todas las ponencias tendrán lugar en Novelda, en la Casa-Museo Modernista, los martes y jueves, a partir de las 20:00 horas. La entrada será gratuita y los estudiantes de la Universidad de Alicante que se inscriban podrán conseguir 1 crédito de libre elección (Planes de estudios a extinguir) o 15 horas del ICE de la UA.

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El alicantino Enrique Martínez, en la Reserva Federal de los Estados Unidos
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El alicantino Enrique Martínez, en la Reserva Federal de los Estados Unidos

El historiador y economista alicantino Enrique Martínez, que actualmente trabaja en la Reserva Federal de los Estados Unidos, investiga el papel de la moneda y el mercado cambiario en el bando republicano y nacional durante la Guerra Civil Española. FOTO: JESÚS CRUCES. 

Publicado en Información de Alicante, el lunes 28 de enero del 2013

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«Para hacer la guerra hacen falta tres cosas: dinero, dinero y más dinero. Hay guerras más baratas, pero se suelen perder». La frase, que recordarán de Napoleón, no se aleja ni un ápice de la realidad (y la brutalidad) de cualquier conflicto bélico.

Y precisamente en este marco se mueve la investigación del historiador y economista alicantino Enrique Martínez, en la que analiza el papel de la moneda y el mercado cambiario en el bando republicano y nacional durante la Guerra Civil Española.

Martínez, que actualmente trabaja en la Reserva Federal de los Estados Unidos, antiguo estudiante de la Universidad de Alicante, con premio extraordinario de esta misma institución y de la Generalitat, y segundo en el Nacional, ha realizado un intenso proceso de rastreo y documentación para conocer, con exactitud, los cambios de la peseta, y su trascendental cometido en la contienda. Y, para ello, el economista alicantino, junto a su hermano e historiador, Valentín Martínez, que también ha participado en el proyecto, han trabajado los fondos de la Reserva Federal de Washington, del Banco de Inglaterra en Londres, de la Liga de Naciones en Ginebra o del Banco de Pagos Internacionales en Basilea, entre otros.

La publicación, recopilada en un libro, y que saldrá en primera instancia en Estados Unidos, ha contado además con la colaboración, como asesor, del reconocido hispanista Stanley Payne, así como la ayuda de numerosos investigadores españoles y extranjeros como el académico Sánchez Asiaín.

El estudio, titulado inicialmente «Economía y Moneda en la Guerra Civil Española», pretende, según Enrique Martínez, «sacar a la luz el papel de la moneda y el mercado cambiario durante la Guerra Civil Española con el propósito de que se conozca mejor su importancia. Esta labor de rastreo y documentación es muy laboriosa dado que los tipos de cambio oficiales que encontramos para la peseta republicana venían fijados por las autoridades del Frente Popular y tenían poco que ver con el valor real de la moneda, mientras que la falta de reconocimiento político de la peseta nacional nos ha dejado con pocos registros sobre su aceptación y cotización. Las pesquisas nos han llevado a archivos públicos y privados de toda España, pero muy especialmente fuera de nuestras fronteras y en particular en Francia, donde el mercado de divisas era más amplio para ambas pesetas».

¿Pero hasta qué punto manejó  mejor, el bando republicano o nacional, su financiación? «La guerra civil comenzó con una clara superioridad en recursos humanos y materiales bajo control del gobierno del Frente Popular, incluidas las reservas de oro del Banco de España. Sin embargo, también es sabido que la zona republicana sufrió una grave fragmentación económica y monetaria. Muchos pueblos llegaron a emitir moneda propia e incluso pretendieron abolir el uso del dinero. La zona republicana además sufrió las consecuencias de una financiación monetaria incontrolada del gasto público que derivó en una fuerte inflación interna y dependió de pagos al contado y por anticipado para garantizar sus suministros, especialmente de guerra, del exterior. El bando nacional, por su parte, contaba con menos recursos inicialmente, pero organizó mejor su economía de guerra y fue capaz de financiarse a crédito del extranjero, no solo a través de sus aliados en Alemania e Italia», afirmó Martínez, economista alicantino.

En este sentido, cabe destacar que esta investigación no solo se adentra en el terreno puramente económico, y aborda otras causas como la propaganda, claves para atraer dinero en cualquiera de los bandos enfrentados. «Los datos que hemos recopilado hasta ahora sugieren que la propaganda republicana resultó poco efectiva, especialmente desde finales de 1937, a la hora de convencer a compradores y vendedores de divisas de una victoria final republicana incluso durante la ofensiva del Ebro», añadió Martínez.

EL ORO DE MOSCÚ
Es, probablemente, uno de los capítulos económicos más conocidos de nuestra «guerra incivil». Un capítulo del que aún, pasados tantos años, siguen sobrevolando numerosas incógnitas sobre qué pudo ocurrir. Y, en esta nueva investigación, se han aportado más datos: «Fue una operación política de graves consecuencias económicas para la República que contribuyó al descontrol monetario que caracterizó la zona republicana durante la Guerra Civil y agravó su dependencia de la Unión Soviética. Sin embargo, no es el objeto de nuestro estudio y por eso nos centramos más en el papel que ésta y otras medidas tuvieron en la desvalorización de la peseta republicana. Lo que se demuestra en este sentido es que los republicanos no supieron sacar buen partido de las reservas de oro del Banco de España, mientras que los nacionales con menos recursos a su disposición se movieron con más habilidad para ganar la guerra», indica Valentín Martínez.

El estudio abarca otros temas interesantes como la división de instituciones en la guerra, o cómo el bando nacional, al final de la contienda, supo amortiguar el diferencial de inflación en ambas zonas. Con todo, ambos expertos, Enrique y Valentín Martínez, solicitan ayuda para completar otros campos como la cotización de la peseta en los mercados de cambios en Tánger o París.

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¿Quién asesinó al general Prim?
oct29

¿Quién asesinó al general Prim?

El guionista alcoyano Tirso Calero, junto a la historiadora María José Rubio, reconstruyen el magnicidio del presidente del Gobierno en 1870 para una serie de La 1 de TVE. El juicio se cerró en falso, y sin castigar a los verdaderos culpables. (FOTO: DIEGO FOTÓGRAFOS)

Publicado en “Información” el lunes 29 de octubre del 2012

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El cineasta alcoyano Tirso Calero, junto a la historiadora María José Rubio, han confeccionado el guión de la próxima serie de La 1 de TVE, Prim, la conspiración del poder, que reconstruye los últimos días del presidente del Gobierno, cuando un atentado acabó con su vida el 27 de diciembre de 1870 en Madrid, junto al Congreso.

Para Calero, el general Prim es un personaje mítico, a la altura de los mejores personajes de la Historia, con una biografía que sirve en bandeja unos retazos de vida plenamente cinematográficos, en el que hay más interrogantes que respuestas debido a que… ¿Quién asesinó al general Prim? ¿Y por qué nunca se dio con los culpables?

“Lo cierto es que descubrir la vida del general Prim es como la historia del JFK para los americanos. De hecho, diría que es un “caso Kennedy español”, porque más de 100 años después de su asesinato todavía no se ha esclarecido nada. Creo que si todos estos acontecimientos se hubieran producido en Estados Unidos, ya se habrían realizado muchas películas”, agrega el alcoyano Tirso Calero.

Esta es una teoría de la que, por cierto, tampoco se aleja en demasía la historiadora María José Rubio, colaboradora en este guión que dará el salto a la pequeña pantalla en La 1 de TVE. “Lo que se produjo fue un “golpe de estado” en forma de asesinato del presidente del Gobierno, un complot al más alto nivel institucional, cuya causa se cerró en falso en los juzgados, sin castigar a los verdaderos instigadores, y que aún está sin resolver. Fueron tales los intereses de Estado que se aliaron en este complot contra Prim que, una vez muerto, todos decidieron guardar silencio: los culpables por obvio interés propio, los amigos de Prim, por miedo”, añade Rubio.

“El día que le mataron se lo dijeron a la cara, le dijeron que “a cada cerdo le llega su San Martín”. Pese a todo, el general Prim no quiso llevar nunca escolta y, cuando salió del Congreso varios pistoleros a sueldo le dieron ocho o nueve tiros”, apunta Tirso Calero.

“Prim era un hombre aguerrido, “curtido en mil guerras”. Muchas veces a lo largo de su vida estuvo en el frente de batalla, sufriendo heridas y estando en peligro de muerte, lo cual le valió ganar títulos nobiliarios, ascenso fulgurante en la carrera militar, prestigio internacional y las más altas condecoraciones. El diario satírico “La Flaca”, le puso en vida el apodo de “El valiente” para mofarse de él. Sin embargo, Prim era muy inteligente y no era ningún irresponsable. Hay sospechas fundadas de que quizás tuvo un colaborador traidor a su lado, que le hizo creer que las amenazas de atentado contra él no eran tan graves. Es probable que no llegara a sospechar la magnitud del complot en su atentado“, asegura la historiadora María José Rubio.

LA POLÉMICA

Hace unas semanas, se publicó la investigación que está llevando a cabo forenses, criminólogos y expertos de toda España sobre el cadáver, momificado, del general Prim 143 años después de su muerte. Un estudio que, en resumidas cuentas, pretende dar respuestas a este sumario inconcluso e incompleto, pero que en absoluto se aleja de la polémica porque… ¿Vale realmente la pena sacar a los muertos de sus tumbas más de un siglo después de los hechos? ¿Y hay técnicas tan evolucionadas como para resolver enigmas ante el evidente deterioro del cadáver?

La historiadora María José Rubio, quien sigue muy de cerca todos estos acontecimientos desde la “Sociedad Bicentenario general Prim 2014″, destaca que “este estudio es un caso único e interesante, cuyas conclusiones, desde luego, habrán de pasar la criba de un riguroso estudio histórico, que falta en este equipo disciplinar. La Ciencia Forense es una ciencia, pero no hay que olvidar que la Historia, también es una Ciencia, que tiene su mecanismo y su rigor profesional”.

El equipo médico que trabaja en el cadáver del general Prim maneja distintas versiones. Pero la más importante es si Prim murió el mismo día del atentado o tres jornadas después, como indicia la historia oficial. Unas hipótesis que no convencen a todos.

María José Rubio lo aclara así: “La historia del magnicidio de Prim y su muerte a los tres días del mismo, el 30 de diciembre de 1870, está documentado exhaustivamente por historiadores, con documentos históricos fehacientes e incontestables. ¿Acaso no es raro que surja ahora, 142 años después, una “nueva” teoría sobre el asesinato, que jamás nadie, ni los contemporáneos, ni los historiadores, ni la propia familia de Prim, hayan jamás sugerido ni escuchad de otros? Me parece que surge todo de un interés de morbo periodístico con ningún fundamento histórico”.

Las conclusiones de los investigadores médicos estarán listas en dos o tres meses. Puede que, por tanto, incluso sean necesarias para completar el guión.

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