Rubén Bernal Vera: Un peculiar rodaje X
Jun15

Rubén Bernal Vera: Un peculiar rodaje X

El actor alicantino Rubén Bernal Vera, fichado por el canal estadounidense MTV para la serie Hipsteria, estrena en Madrid la obra teatral Porno Star, una comedia gamberra con toques de erotismo que triunfa entre el público más joven. 

Publicado en Información el 8 de junio del 2015

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Un equipo de rodaje porno acude a un afamado puticlub de la capital para la filmación de una película X. El director busca localizaciones en el burdel; las prostitutas se apuntan a la fiesta; los actores se rebelan; y el trabajo «profesional» se dinamita hasta precipitarse todo al escándalo y al absurdo.

La comedia gamberra, con tintes eróticos, que está triunfando en los teatros de Madrid se llama Porno Star. Proyecto en el que está envuelto el actor alicantino Rubén Bernal Vera, quien encarna el papel de «Rabocop», en esta disparatada, divertida que también ácida trama no exenta de originalidad.

«El proyecto surge con los compañeros de la escuela Work in Progress en nuestro último año de formación. Y como queríamos hacer algo profesional para este proyecto, nos metimos de lleno a ver qué podíamos hacer. Nos juntamos los ocho actores, el director (Darío Facal) y, después de mucha improvisación, hilando una historia con otra, creamos Porno Star», señala el alicantino Rubén Bernal, quien hace un año fichó por el canal estadounidense MTV para la serie Hipsteria. «El caso es que, cuando nos juntamos los actores, salieron muchas historias porno, muchas guarradas, y de ahí nace esta obra atrevida, descarada, llena de conflictos entre los protagonistas», agrega.

Bernal, quien confiesa sentirse especialmente cómodo en el teatro, donde la naturalidad y la viveza del espectáculo prima sobre la caracterización del cine o la televisión, admite que Porno Star está atrayendo a un público especialmente joven. «Hay incluso quien se lleva alguna decepción porque espera ver algo más porno, más carne, pero son unos pocos, la verdad. La mayoría se divierte y ríe, se entretiene con las diversas historias que aparecen, donde las sorpresas son continuas», aclara.

«El teatro es el aquí y ahora, el salir y hacerlo lo mejor que puedas. Sin trampas, donde percibes el calor de la gente, en un marco muy, muy especial. Mi experiencia es súper positiva y me encantaría seguir haciendo teatro, lo vivo mucho y lo paso francamente bien con los compañeros», añade Rubén Bernal, quien tampoco descarta dar un nuevo salto a la pequeña o gran pantalla en los próximos meses.

Porno Star se mueve en la línea del teatro alternativo, y antes de su estreno se puso a prueba con una campaña de financiación por Internet que superaron con creces, alcanzando los casi 3.000 euros que tenían previstos. Dinero que ha ido a parar a los evidentes gastos de vestuario, escenografía, iluminación y cartelería, a lo que ellos han aportado por otro lado grandes dosis de talento e ilusión.

«Cada uno ha asumido una tarea, más allá del papel que tuviera en la obra. A mí, por ejemplo, me ha tocado la escenografía, y al tiempo que preparaba mi personaje me he tenido que ir a comprar varias cosas. Está siendo una experiencia increíble», relata Bernal.

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Entrevista a Salvador Távora, fundador de la compañía teatral “La Cuadra”
Sep19

Entrevista a Salvador Távora, fundador de la compañía teatral “La Cuadra”

Si a los escritores les gusta definirse por las novelas que han realizado, algo así nos ocurre en el caso de Salvador Távora. Siendo una de las firmas más prestigiosas de nuestro teatro, su nombre y obra está cosido a la compañía “La Cuadra”, que fundó hace ya 40 años. Y por ella han pasado algunos de sus montajes más revolucionarios, con los que ha intentado recalcar constantemente su objetivo de modernizar el teatro, introduciendo elementos en movimiento e incluso animales sobre el escenario, para que el teatro sea lo más parecido a la vida y a la realidad que nos rodea. Salvador Távora huye del conformismo, y cada montaje se le presenta como un nuevo reto con el que hacer soñar o reflexionar al espectador. Sus trabajos y sus méritos reciben ahora el reconocimiento y homenaje de la XIX Muestra de Teatro Español de Autores Contemporáneos de Alicante.

Publicado en Información el 6 de noviembre del 2011  

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“El teatro jamás debe acomodarse en lo habitual ni en lo convencional”

Távora

P: La transformación y la renovación en el teatro. ¿Son sus dos grandes obsesiones?

R: Para mí hay una cosa fundamental en el teatro, y es que el cambio y la transformación ha de producirse en la misma medida que el espacio. Es decir, salir del espacio convencional para hacer espectáculos abiertos, por ejemplo… Todo esto forma parte del proceso que tiene que llevar el teatro para cambiar.

P: Pero en tiempos de crisis, el riesgo teatral y su experimentación es casi una quimera. Ya nadie se la juega…

R:  Nosotros siempre hemos ido buscando y hemos propuesto nuevas maneras, porque el teatro jamás debe acomodarse en lo habitual ni en lo convencional.

P: Podemos una obra suya dedicada a Rafael Alberti. ¿Para cuándo una inspirada en Miguel Hernández?

R:  Toda la vida y obra de Miguel Hernández la he tenido en mi cabeza, pero no sé porqué… La verdad es que no soy muy partidario de dedicarle algo a un poeta en su año (en 2010 se celebró el centenario del nacimiento de Miguel Hernández) porque luego se olvidan. He trabajado con obras de muchos poetas, pero jamás he hecho algo por orden superior. De todos modos, creo que algún día haremos algo sobre Miguel Hernández, porque me inspira un gran ejemplo de persona, forma de pensar, hacer teatro y literatura.

P: ¿Ha muerto el teatro del compromiso?

R:  En nosotros, no. En parte, porque es la espina dorsal de nuestro trabajo. Y el compromiso, si no sale en el montaje está en el lenguaje. El compromiso de Picasso no fue por pintar de otra manera, sino por modificar las formas de expresarlo. Con la obra de teatro de Alberti mostramos el fiel compromiso de un poeta comunista, que es algo que escasea en estos tiempos. “La Cuadra” siempre ha llevado el compromiso, a veces con una austeridad de medios grandísima, pero lleva el mismo compromiso desde 1972.

P: ¿Se puede entender el teatro sin las ayudas de instituciones públicas?

R:  Las ayudas son para mantener la creación o para facilitar a desarrollar ideas. Pero sin las ayudas, todo sería mucho más difícil, porque la actividad teatral no es rentable. Y hasta con ayudas económicas te hacen llegar al límite para mantenerlo.

P: Atraer al público joven al teatro. ¿El reto pendiente?

R:  En el caso de “La Cuadra”, el público es inclasificable. Tenemos de todo, y se cubre un amplio abanico. Gente o no del teatro ha venido a nuestras representaciones por el flamenco o por la introducción de máquinas o incluso caballos que ha sorprendido a gente que no es habitual del teatro y luego ha repetido… Porque el único problema del teatro es que si cae en la intelectualidad y el aburrimiento, la gente no vuelve más.

P: ¿Hasta qué punto pueden ayudar o dañar las nuevas tecnologías al teatro?

R:  Al teatro no le hacen daño las nuevas tecnologías. Porque es el último arte donde la comunicación persona a persona es posible. Es como cuando los olores se apoderan del escenario o escuchas los sonidos o diálogos en directo: eso no lo puede dar ningún otro arte.

P: Fuera del teatro. ¿Ha seguido el movimiento de los indignados? ¿Puede ser el título de una nueva obra?

R:  Todo movimiento que nazca de la necesidad de tener una sociedad mejor me parece muy importante.

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Aaron Cobos: de Alicante a Broadway
Ago25

Aaron Cobos: de Alicante a Broadway

El actor alicantino ensaya un musical con Nacho Cano para Estados Unidos y, en septiembre, estrena otro en Madrid. FOTO: CRISTINA MARISCAL

Publicado en Información el 24 de agosto del 2014

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Hubo un día en que el alicantino Aaron Cobos quiso ser actor. Cogió las maletas, se plantó en Madrid con 18 años, se recorrió todos los cástines, y a base de talento y esfuerzo, se ha ido haciendo un hueco en el género de los musicales hasta tal punto que hoy se codea con los más grandes. Una carrera no siempre fácil ni exenta de obstáculos en un arte, como el musical, que quizás esté entre los más exigentes. Allí el canto y el baile o, lo que es lo mismo, el cuidado del cuerpo y la voz, juegan un papel de primer orden, donde los sacrificios (que no siempre las recompensas) son parte de la rutina cotidiana.

Eso hace que el verano y las vacaciones se hayan convertido en una mera anécdota para Aaron Cobos, quien acaba de regresar de Ibiza con los nuevos ensayos del último proyecto de Nacho Cano. Un musical de enormes proporciones, inspirado en la figura de Hernan Cortés, la alianza de culturas, y que verá la luz en Estados Unidos, en Broadway, en 2015. Un espectáculo que mueve a docenas de actores sobre el escenario y con el que Nacho Cano vuelve a confiar en el actor alicantino, tras haber trabajado anteriormente en otra de las obras que más han despuntado en los últimos años en España, con Hoy no me puedo levantar.

Pero, a falta de oxígeno y fuerzas, el alicantino Aaron Cobos anda más motivado que nunca. De hecho, tras Ibiza, ha vuelto a Madrid, para encargarse de uno de los papeles protagonistas en el musical Priscilla, la reina del desierto, que se estrenará el mes que viene en la Gran Vía madrileña. La obra, que ha triunfado recientemente en Londres, es un montaje de gran presupuesto y al que ha tenido acceso después de medirse a jueces, productores y varias pruebas más: audiciones, bailes con tacones (por lo que estuvo entrenando meses atrás), improvisaciones… hasta que le comunicaron su contratación. Un éxito que Cobos se toma con la misma ilusión que cuando subió por primera vez al escenario, y con la responsabilidad de encarnar a uno de los personajes principales.

«Los australianos, los dueños de la franquicia, se conectaron por Skype y decidían al 50% que los productores españoles. Hice de todo, aunque hay algo que no podía tocar, la altura. Me presenté y pedían bastante más. Pero al final me dieron el cargo de capitán de baile, por lo que soy responsable de todas las coreografías. Y eso, a nivel de actores, es muy grande», señala con alegría el alicantino, quien agrega: «¿Sabes? Es que esta profesión es brutal. Y creo que eso hay que moverlo más, porque esto no tiene nada que ver con el famoseo ni con la farándula. Este es un trabajo integral de formación, de fondo, una carrera de fondo hasta que me muera».

Lo cierto es que Aaron Cobos es un privilegiado del musical, porque su talento le ha venido siempre acompañado de oportunidades, y que no le han faltado en toda su carrera. Hace apenas unos meses estuvo en la gira de Paloma San Basilio por América, y que fue de Chile a Miami, con una enorme repercusión y llenazo en los teatros.

«Para mí, ella es la única diva que, por decirlo de algún modo, queda ya, tras dejarnos Dúrcal y Jurado. Paloma es una persona muy completa, con un vozarrón increíble, y eran la celebración de nada menos que 40 años de carrera. Yo, al principio, no tenía ni idea, claro, y tuve que aprenderme en una semana 42 canciones, de las cuales 36 salían en el concierto al final. Y que te diera la oportunidad de estar con ella… pues ya puedes imaginarte», comenta Aaron Cobos, quien tiene también a Nacho Cano como a uno de los referentes del género del musical en España: «Es un creativo brutal, que además tiene las ideas muy claras, de la línea de trabajo que vamos a llevar los actores… Y luego está el momento del montaje, cuando ves que todo va tomando forma, que las cosas van encajando, y ves los músicos, que es una de las cosas que más me gustan, cuando toda la compañía trabaja con los músicos y suena la banda… es alucinante», detalla.

¿Y le ha afectado el IVA cultural a Aaron Cobos? «Pues fíjate que sí, porque My fair lady (de Paloma San Basilio) acabó antes de hora, porque el IVA es insoportable, y especialmente en el teatro, donde llevamos un equipo tan grande entre técnicos y actores… Y como no llenes, pues es muy difícil… Y la llegada del IVA cultural pues es eso, un poco de rabia, impotencia. Y cuando encima te dicen que el musical no es cultura, que es ocio y entretenimiento, pues te desmotiva aún más. Pero bueno, vamos a tratar de darle la vuelta a la tortilla, y seguir trabajando. Hay que seguir plantando batalla», afirma Aaron Cobos, quien también ha realizado cursos de televisión y cine, siendo incluso presentador del canal de Disney en México.Un medio al que tampoco no descarta regresar, pero que de momento es imposible al no poder contar con tiempo para las grabaciones por las exigencias del musical.

Pero Aaron Cobos no se cierra puertas, ni proyectos, y quién sabe qué le deparará en los próximos meses.

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Alejandro Tous, Joaquín Mollà y Chechu Moltó: de actores a productores
Jul28

Alejandro Tous, Joaquín Mollà y Chechu Moltó: de actores a productores

Los alicantinos Alejandro Tous, Joaquín Mollà y Chechu Moltó asumen ambos roles, el de interpretación e inversión, en sus nuevas obras, La pausa del mediodía y La maratón de Nueva York.  Todos ellos plantan cara a la crisis y al IVA cultural con entradas a precios asequibles. 

Publicado en Información el 2 de junio del 2014

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La crisis económica ha reducido el número de grandes montajes espectaculares, como el de los musicales, que pululan en los mejores teatros de la Gran Vía de Madrid. Pero la crisis económica ha abierto, en cambio, una generación joven y talentosa que se abre camino entre compañías teatrales independientes con una nueva oferta cultural en las artes escénicas; ni mejor ni peor que la ya existente, pero sí atractiva, fresca y renovadora.

«La crisis nos ha reinventado, y sobre todo a las compañías pequeñas. Y vas a los teatros y están llenos, no cabe un alma, y todo es gente joven», explica el alicantino Alejandro Tous, actor protagonista de La pausa del mediodía, obra recientemente estrenada y que además produce. «Somos empresas pequeñas, autónomas, que desde luego no reciben ninguna ayuda. Y lo que nos hace falta son espacios, teatros, y son ellos los que tienen que contar con nosotros. Necesitamos que se nos dé voz», apunta Tous, especialmente feliz por la buena acogida de la obra de Neil Labute entre el público y la crítica madrileña. «Nosotros lo tenemos muy claro. Pese a la subida del IVA y la crisis, ofrecemos unas entradas a precios asequibles», señala sobre su último trabajo, en el que comparte escenario con su pareja y la también actriz, Ruth Núñez, y Miguel Esteve.

Otros actores que andan también en la misma tesitura (y que se juegan su dinero, sus ahorros) son los alicantinos Joaquín Mollà y Chechu Moltó, quienes han adquirido los derechos de la obra La maratón de Nueva York, del dramaturgo Edoardo Erba. Un divertido montaje, en el que dos atletas sudan y hablan de la vida, y que próximamente, el 4 y 5 de junio, estrenan su obra en la Caja Negra de Las Cigarreras de Alicante.

Ambos, dirigidos por Jorge Muñoz, decidieron dar este paso después de leer el libro y verse reflejados en él. «Cuando lo leí, me imaginé a los dos sobre el escenario, y teníamos muy claro quién sería cada cual. Fue una lectura que me maravilló, y hemos querido estar ahí, como sea. También es verdad que el texto nunca se había hecho en español, y eso nos animó muchísimo», apunta Mollà, actor alicantino que, como su compañero Chechu Moltó, también de la provincia, muy jóvenes salieron a la capital, a Madrid, para ganarse la vida en el oficio de la interpretación.

«Cuando adquirimos la obra, pensamos que sería para un año a lo sumo, pero luego hemos pensado que la compañía es para muchos años y tenemos varios proyectos», asegura Mollà, quien tampoco descarta en un tiempo prudencial trasladar la obra a algún festival internacional italiano, aunque de momento el tour y recorrido será por festivales de España.

«Tenemos también mucha ilusión por el estreno en Alicante, nuestra ciudad, con nuestros amigos y familia. Muchos de los nuestros no nos han visto jamás sobre el escenario, porque nuestro trabajo se ha centrado en Madrid. Y esa ilusión es muy grande», explica Mollà.

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